La broma

La joven bajo del auto había llegado aquel barrio de los suburbios donde todas las casas parecen iguales: de color verde y blanco. Camino por unos adoquines cuadrados de colores naranja y verde que conducía hacia la puerta de la entrada principal. El jardín estaba  adornado por dos estatuas de  perros hechos en madera que por un momento la intimidaron, una luz empezó tintinar era del garaje.

Una mujer la observa por la ventana y enseguida le abrió la puerta, la dama llevaba un mandil de flores, en el cual froto sus manos para luego estrechar la mano de la joven.

-señorita Martínez supongo, la estábamos esperando.

-si mucho gusto en conocerla pero por favor dígame  Laura.

La amable mujer le pido que entrase y  esperase en el salón  mientras llamaba  a su esposo y a sus hijos. Las paredes de aquella casa eran blancas y estaban llena de fotos familiares, la señora Castro bajo nuevamente trayendo a toda la familia.

-Señorita Laura le presento a mi esposo el señor Castro, el hombre le  tendió la mano  y con la mirada algo insegura suspiro ¿creí que usted sería algo mayor?

-Si lamento decepcionarlo. Laura miro muy seria a la pareja. Sé que tengo 18 años pero me desenvuelvo muy bien.

La señora Castro dio un codazo algo desprevenido a su esposo y continuo con su presentación.-estos son mis hijos Benjamín y Andrés. Cuando la madre le pidió que saludasen ambos niños solo observaron  para después retirarse.

-Discúlpelos señorita, es que ellos detestan quedarse solos en casa y son un poco tímidos.

-¡No se preocupe! contesto Laura con una sonrisa.

El señor Castro  termino de acomodarse la corbata mientras su esposa se sacaba el mandil para después coger una cartera negra de cuero que estaba junto a una mesita de noche.

-Estaremos  en el hotel Brams dijo la Sra. Castro, rebuscando algo  en su cartera  encontró una libreta arranco una hoja luego escribió varios números.

La señora castro estaba muy contenta -¿Sabes Laura  creí que la agencia ya no la enviaría? aquí  le dejo los números del celular y  los de emergencia.

La pareja se despidió de Laura, ella los observaba desde el portón de la casa. En la casa todo era silencio Benjamín y Andrés eran unos niños muy traviesos y les encantaba jugar bromas a las niñeras. Como aquella vez que pelearon en las escaleras, Benjamín fingió que se había roto una pierna, mientras la mujer que los cuidaba no sabía qué hacer, llamo al 911 varias veces pero Andrés había cortado el cable telefónico, o la vez que la señora Sánchez la vecina los cuido por un hora y cuando se distrajo los niños habían rasurado a su perro romí (un pequeño  french poodle ) la señora Castro sabía muy bien las travesuras de sus hijos y por eso temía que nadie aceptase cuidarlos.

Laura  llamo varias veces a Benjamín y Andrés pero no respondían solo silencio había en casa. Laura se encamino a las escalera subió varios escalones repitiendo la misma frase ¿donde están niños?. Llego al corredor en él se observaban cinco puertas, todas estaban cerradas excepto  una puerta del lado izquierdo  era la del baño, Laura  observo una sombra ¿benjamín estas ahí? al entrar al baño una sustancia rojiza se observaba en el lavamanos y otra en el espejo parecía una mano dibujada  Laura  pensó que era sangre, un ruido se escucho dentro de la ducha, una cortina plástica con dibujos de patos no dejaba mostrar lo que había.

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-Andrés o benjamín salgan por favor si es una broma no me está gustando, sus manos temblorosas  movieron la cortina, trato de ver lo que había era Benjamín acostado en el suelo de la ducha  lleno de sangre y varias cortadas en sus muñecas el escenario hizo que Laura palideciese. Una mano toco su espalda y un ohm provocó un gran grito.  Benjamín y Andrés se echaron a reír, aquello fue una broma de mal gusto. Andrés llevaba en sus manos un frasco a la mitad con sangre falsa y Benjamín se despego una tiras que aparentaban que se había cortado las venas hechas de vaselina, talco y algo de maquillaje los chicos siguieron burlándose de Laura por varios minutos..

Laura  demoro un rato en asimilar aquella jugarreta de niños luego los obligo a bañarse y que se alisten para ir a dormir. Laura  los acostó  cada uno en su cama y les pregunto ¿qué tanto disfrutaban de las bromas ?ambos al unisonó respondieron que mucho y que las hacían desde que tenían 5 años.

Laura  se sentó junto Andrés y  luego le pregunto

-¿nadie les ha jugado a ustedes una broma?

-no respondió Benjamín nada nos puede asustar. Uhm respondió Laura  creen que nada los puede asustar las luces empezaron a parpadear hasta quedar en oscuridad, las puertas de todas las habitaciones empezaron abrirse y cerrarse solas. Andrés estaba asustado pero no quería que ni Benjamín y Laura se dieran cuenta. Así que se levanto de la cama. Cogiendo una linterna debajo de su cama alumbro la habitación pero solo estaba Benjamín Laura no aparecía  por ninguna parte.

-A lo que se estás jugando dijo.-Benjamín no nos asustas Laura

Pero nadie les contesto las luces del pasillo se encendieron aunque la habitación de los niños seguía a oscuras. Andrés y benjamín salieron de la habitación para decirle a Laura que su broma de niños no los había asustado.

Al salir al pasillo encontraron a Laura de espaldas parada junto a la puerta del baño, no creas que vamos a caer. De las paredes comenzaron a emanar sangre los niños no podían creer.

– Mi madre te matara por dañar su alfombra y manchar nuestras paredes, fue lo que dijo Andrés  mientras Benjamín se carcajeaba.- eres una tonta

Pero la joven no se movía seguía parada de espaldas, las luces empezaron a parpadear de nuevo  Laura dio un gran brinco como un saltamontes sus extremidades parecían estar doblabas y chuecas la cabeza de Laura rotaba como una pelota hasta que se salió de su cuerpo hasta caer junto  Andrés y Benjamín

-El ensangrentado y pálido rostro de Laura fijo la mirada en los niños .-les gusto la broma chico fue lo único que ellos escucharon mientras salían despavoridos a esconderse a su habitación.

17

 

Laura se divirtió viéndolos se reía satisfecha y cada vez mas  fuerte una y otra vez. Los niños estaban abrazados bajos sus colchas, temerosos de aquel ser .no sabían si Laura era un fantasma o quizás un demonio come niños, ambos  se mantuvieron abrazados toda la noche  hasta que terminaron dormidos.

Pasaron algunas horas cuando los esposos Castros  llegaron a casa quedaron muy sorprendidos al ver que Laura no les quiso cobrar. Pensaron que tal vez los niños les habían jugado una broma y por eso se negaba a cobrarles. Trataron de llamar a un taxi para Laura pero ella se negó diciendo que su transporte la estaba esperando. Los castro quedaron muy sorprendidos  desde ese día Benjamín y Andrés nunca más volvieron  hacer bromas a sus niñeras.

Los hermanos nunca le contaron a sus padres lo que sucedio aquella noche y aunque ya estaban grandes hay noches en la que aun  oyen  la risa de Laura en  el pasillo frente a su habitación.

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Publicado por: beatriz llerena

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Publicado por:beatriz llerena

hola mi nombre es beatriz llerena. Me gustan los cuentos, películas, series de terror, historias paranormales. Me encanta escribir espero seguir mejorando con el tiempo, muchas gracias por su atención y por darme esta oportunidad de leer mis historias... ¿Te gustó mi Cuento de Terror? Para leer otra Historia de Terror mía, haz clic aquí: Historias de Miedo de Beatriz

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