Los Gatos de Don Lucho

Puebla es un lugar muy grande y muy bonito donde los habitantes son personas amables y muy humildes per muy solidarios, ya que todos se cuidan entre sí; yo solía vivir en un poblado cerca de Cholula entre la calle Revolución y Chignahuapan, recuerdo muchas cosas que pasaron en mi estadía en aquella lejana locación, donde la vista en su mayor parte solo son grandes terrenos vacíos y campos interminables de hierba amarillosa, en el pequeño pueblo donde vivía no habían negocios grandes ni mucho menos tiendas por doquier como las veo hoy en día aquí en la ciudad de México, pero si un negocio resaltaba entre todos era una pequeña tienda de abarrotes sobre la calle revolución muy cerca de la secundaria y unas casas de la mía, la atendía un regordete y simpático señor bonachón llamado Don Lucho, el cual era muy amistoso y de un carácter muy gentil.

Don Lucho era muy conocido en todo el pueblo por su tienda ya que no encontrabas otro lugar en toda la zona que tuviera más surtida su tienda que Don Lucho, en ella podías encontrar de todo, desde una lata de atún hasta un champan de importación francesa.

Todos conocían a Don Lucho él fue muy amigable con todos sus clientes y nadie se metía con él, ni siquiera los rateros de la avenida el Carmen, y era agradable ir a comprar a su pequeño pero bien surtido local yo siempre fui cliente recurrente ya que mis papas se dedicaban a la venta de tamales y siempre comprábamos todo lo necesario en su tienda y era agradable poder platicar con él ya que siempre tenía una historia cómica que contar.

Lo único que a muchos desagradaba era cuando sus gatos estaban en los aparadores de la tienda, eran cinco gatos grandes más de lo normal un poco más grande  de tamaño que un perro cocker adulto, de pelaje gris atigrado y enormes ojos amarillos, Don Lucho decía que eran su adoración y su orgullo de raza Maine Coon regalo de su tía abuela de estados unidos. Los perturbador no era su enorme tamaño ni mucho menos sus brillantes ojos amarillos cobre, sino su agresividad, eran muy conocidos porque cuando rondaban en la tienda solían agredir a los clientes que frecuentaban la tienda y sin ningún motivo daban zarpazos con sus enormes patas y en más de una ocasión llegaron a lastimar a uno que otro cliente.

Don Lucho siempre pedía unas enormes disculpas cuando esto ocurría, lo cual era muy frecuente en quincena cuando muchos compraban en su tienda, normalmente los gatos estaban encerrados en jaulas en su patio o en su sala, pero debes en cuando se les podía ver vagando por la pequeña tienda, incluso a mí me rasguño uno de ellos y se comportó de una forma que no me parecía nada peculiar pero Don Lucho los sabia controlar a su manera (una que otra patada y jalón de cuello).

Pobre Don Lucho fue muy perturbador y cruel lo que le paso, resulta que un día ya no abrió su local, pensamos que el señor avía salido de vacaciones o tuvo un problema o alguna emergencia fueras, simplemente una mañana no abrió y así fue por casi una semana, extrañados los vecinos decidieron comunicarse con algún familiar o persona allegada a él, pero fue inútil ya que él no tenía familia, resulta que solo tenía a du esposa y dos hijas pero el mismo nos contó que su esposa e hijas avían fallecido en un accidente de auto en la carretera México Puebla cuando iban a visitar a su suegra que vivía en el estado de México, por lo cual él no tenía a nadie que pudiéramos contactar.

Pero fue en una semana la que trascurrió para que supiéramos lo que paso con Don lucho, resulta que una alarma vecinal que estaba conectada en el local de Don Lucho se activó ya que unos tipos intentaron robar en su tienda, resulta que la alarma se activó cuando uno de los tipos salió despavorido del local y como en este pequeño pueblo somos muy pocos vecinos todos salimos corriendo para ver qué pasaba. Uno de los sujetos como dije corrió despavorido media calle antes de desplomarse en medio de la avenida y del otro solo se escucharon sus gritos que provenían de adentro del local de Don Lucho.

Cuando nos acercamos al tipo que se encontraba tirado a media calle notamos que no tina ojos solo dos cuencas vacías y la garganta abierta de lado a lado, una profunda herida que aun dejaba ver las arterias borboteando la escasa sangre que le quedaba, fue obvio que el sujeto ya estaba muerto, su rostro y sus brazos estaban todos arañados, profundas heridas que más bien parecías haberlas echo con alguna navaja o cuchillo afilado, pero el pobre sujeto ya se hacía en la calle tirado en un charco enorme de su propia sangre.

El otro sujeto se encontraba todavía en el interior de la tienda pero sus gritos que al principio espantaron a todos ya que eran gritos inhumanos de dolor, como su alguien lo estuviera siendo torturado o algo por el estilo, más temprano que tarde todos los vecinos  se encontraban afuera de su casa, al igual que ya se avían solicitado algunas patrullas, la mitad de los vecinos se acercaron al cuerpo tumbado en la calle armados con machetes y palos, los demás nos encontrábamos afuera de la tienda de Don Lucho.

Solo unos cuantos nos dispusimos a entrar antes de que llegara la policía pero cuando abrimos la persiana por completo un policía ya se encontraba allí con su motocicleta y decidimos esperar a que el señor cumpliera con su trabajo. Se acercó al ensangrentado cuerpo y por su radio pidió apoyo mientras indagaba entre los vecinos los cuales ya avían desconectado la escandalosa alarma que llevaba casi quince minutos sonando, el oficial recibió la información de que se encontraba alguien a dentro todavía, a lo cual saco una lámpara de luz neón y desenfundo su arma tipo revólver y entro al interior de la tienda, como a los cinco o siete minutos se escuchó un fuerte grito seguido de tres disparos que retumbaron en todo el interior del edificio, de pronto del vidrio roto por donde en aquel desafortunado hombre avía escapado del interior de la tienda salieron corriendo los cinco gatos de Don Lucho, corrieron tan rápido que en un parpadeo se perdieron entre la gran maleza de los extensos campos.

Muchos avían corrido a sus casas por los disparos que se escucharon, pero mi papa, yo y otros cuatro vecinos nos metimos con mucha cautela el interior de la tienda con la intención de encontrar al guardia que minutos atrás entro con su linterna, mientras cruzábamos los estantes de despensa, los cuales estaban desordenados, vimos una puerta abierta que se dirigía a la sala de la casa de Don Lucho. en cuanto nos fuimos introduciendo a la penumbra de su sala vimos la tenue luz del guardia que se difuminaba en la oscuridad de la pequeña habitación, Don Miguel uno de los señores que entro con nosotros encontró el interruptor de la luz y la encendió solo para ver una escena que hasta el día de hoy veintitrés años después no me he podido sacar de mi mente y hay días en los que me causa pesadillas, el policía recargado en una pared con la garganta abierta y el tratando de contener la sangre que emanaba de la pequeña pero profunda herida, y cerca de una ventana rota se hallaba el cadáver de un tipo en un gran charco de sangre, al igual que las huellas de sangre echa por los gatos por todas partes, el sujeto estaba con las panza completamente abierta, sus órganos saliendo de él y algunos trozos de carne faltantes de brazos y garganta además con la cara toda arañada y una terrible expresión de horror marcada en la última mueca de aquel sujeto rebelaba el dolor por el que avía pasado antes de morir;  pero lo más aterrador estaba por venir, mientras dos de las personas que entraron con nosotros se acercaron a atender al oficial herido, mi papa, Don Miguel y yo entramos a una puerta que se encontraba abierta a un costado de la sala, vimos que se dirigía a una especie de sótano, bajamos por las escaleras de sementó poco a poco buscando un apagador en la pared mientras descendíamos lentamente, fue cundo un hedor nauseabundo invadía el aire mientras más llegaba baja pero sin darnos cuenta ya aviamos llegado hasta el último escalón y fue cuando pudimos encender la luz y por fin pudimos ver de dónde provenía tan nauseabundo olor, los restos de lo que parecía ser Don Lucho se encontraban esparcidos por todo el suelo, una masa de carne grisácea y café rodeada de moscas y con pequeñas y pútridas larvas emergiendo de los pocos pedazos de carne aun pegados en su osamenta, despedían un hedor que parecía  ahorcar mi garganta.

Los asquerosos restos se encontraban a un costado de la escalera, sangre café ya coagulada por todo el suelo lleno de larvas nos hiso retroceder hasta llegar a la sala, pero antes de salir del sótano note que se hallaban en una pared una jaulas de metal donde pude distinguir pedazos de carne y juro que hasta pude ver una brazo en una de ellas. Era obvio por las pequeñas huellas de los gatos que ellos se avían comido a Don Lucho y, pero ¿Ellos pudieron haber matado a los dos tipos que entraron a la casa y haber herido a un oficial armado?

Mi pregunta tuvo respuesta cuando tres oficiales y un paramédico entraron a la casa nos desalojaron, después de mucho investigar y de que hablaron con varios vecinos, lograron dar a la luz unos videos que solo nos los mostraron a unos cuantos  y jamás revelaron al público y no volvimos a ver, en los videos aparece Don Lucho un poco más joven de lo que yo lo recordaba haber conocido con su esposa y su hija, después de unos minutos aparece Don Lucho discutiendo con su esposa, al parecer la que está grabando es su hija, Don Lucho golpea a su esposa en la cabeza con un martillo y esta cae al suelo, él se lanza sobre ella y las sigue golpeando repetidas veces, de repente la cámara cae al suelo y se ve que la niña intenta desesperadamente de que su papa deje a su madre que ya se encontraba sin vida y con el cráneo abierto, Don Lucho soltó el martillo y sujeto a su hija por la garganta hasta asfixiarla y en los diez minutos siguientes solo se le ve llorar a Don Lucho, después la escena cambia en donde el comenzó a destazar los cuerpos de su esposa y su hija, por escasos ocho minutos que siguió el video solo vimos como abrió el estómago a sus esposa e hija y luego con un serrucho mutilo los cuerpos, de pronto Don Lucho se da cuenta de la cámara y la toma para darle fin al primer video. En el segundo video se ve dando de comer carne que era más que obvio que se trataba de los cuerpos que ya había destazado, a sus gatos mientras él decía: -Anden coman mis niños esas putas traidoras se lo merecían, si tienen más hambre hay mucho mas de donde les traje esto.

En el otro video solo aparecía el hablando a la cámara pidiendo perdón y llorando, luego uno de sus gatos sube hasta donde estaba Don Lucho y el gato agresivo le suelta un zarpazo, don luche le dice: -Tranquilo ya no hay más se han acabado todo, pero les conseguiré más esperen ya lo verán.

En el último video se ven a tres sujetos que se encuentran encerrados en las mismas jaulas que yo vi en su sótano llorando y pidiendo salir de allí, mientras Don Lucho por una rendija de la parte de arriba de uno de ellos introduce un cuchillo amarado a un palo de escoba y comienza a apuñalar a pobre tipo hasta que este queda muere, la escena se corta y en el siguiente plano aparecen los gatos comiendo carne rojiza y cruda.

Uno de los oficiales saca tres expedientes preguntando si reconocemos a las personas del video y o a las de los archivos, nos informan que en el patio trasero y en el sótano se encontraron ocho restos, todos mutilados y signos de haber sido comidos por los gatos, pertenecientes a personas desaparecidas y gente con la que según informes tenían problemas con Don Lucho.

7efeddc00d3352febf06a7984a09a699_650x

Después de un mes de lo que paso empezaron a aparecer perros destripados y ganado muerto en la zona donde vivía Don Lucho, yo me mude dos años después de lo ocurrido, he recordado todo esto porque vine de vacaciones a visitar a mis padres y ayer por la noche mi hijo de seis años fue atacado por un gato que lo araño de su brazo, el gato salió corriendo por la misma ventana  por donde entro, y  a hora mismo estoy desde mi ventana viendo a la maleza y me pregunto ¿Qué fue de esos gatos de Don Lucho?, ¿Por qué Don Lucho hiso lo que hiso? y ¿Por qué aún siguen apareciendo animales destripados?. Como sea que lo llamen Digo Iván Ávila Roldan, Don Lucho, El Asesino de los Gatos, no importa él fue el verdadero monstruo.

Deja tu voto para que el autor sepa cuánto te gustó:

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars6 Stars7 Stars8 Stars9 Stars10 Stars (37 votos, resultado: 8,30 de 10)
Cargando…

Al autor del cuento le gustaría que lo apoyes apretando estos botones sociales y.... no te olvides de dejarle un comentario MÁS ABAJO!

Publicado por: J.A. Camacho

Te Recomendamos:

Publicado por:J.A. Camacho

Me inspiro mucho en situaciones de mi vida diaria, como por ejemplo al pasar por un pasillo obscuro o ir en una calle solitaria de noche y empiezo a imaginar el trama para mis relatos. Espero que mis historias y relatos sean de su agrado y gracias por brindarme este espacio de antemano muchas gracias.

Deja un comentario

¿Qué te pareció lo que leíste? Deja tu comentario aquí: (pero por favor evita utilizar palabras mayúsculas ya que pareciese que se estuviera gritando)


Comentarios: (6) ¿Quieres dejar un comentario?

  1. El verdadero terror que influye este relato no es comprensible a simple vista pero cuando lo entiendes te das cuenta de que el horror está allí y realmente te deja pensando y te hacer reflexionar sobre tus propios vecinos en los que tu confías.

    Excelente relato entendí tu final, porque no se sabe si hay un imitador o los gatos procrearon más gatos así es estupendo la forma en que cuentas relatos espero leer más relatos como el tuyo, ya casi no hay gente que pueda contar o relatar historias de terror que realmente tengan eso terror, mis respetos un saludo desde Nuevo León.

    Respóndele

    ó Reportalo si es insultante