Amada mía

Hacía varios años que el doctor Syndel se había establecido en esa modesta comunidad rural para prestar sus servicios como galeno. A pesar de que contaba con una gran fortuna, ansiaba establecerse en un sitio tranquilo y lejos de la ciudad, para ayudar a los que más lo necesitaban. Vivía en una preciosa y amplia casa de tres pisos, cuyo primer nivel ocupaba su consultorio y su sala de espera, así como algunos aparatos médicos que le permitían tomar radiografías a sus pobres pacientes. Todos lo admiraban por qué nunca cobraba nada a la gente humilde que acudía a atenderse (…) Leer Cuento de Terror >>

La monja del Convento de la Concepción

Existe en el Centro Histórico de la hermosa ciudad de México, un antiguo edificio conocido como el Convento de la Concepción, el cual hasta la fecha, es uno de los lugares más embrujados de la urbe. Ubicado entre las calles de Belisario Domínguez y República de Brasil, el tiempo ha esparcido las historias sobre siniestras apariciones que tienen lugar entre sus paredes. Y es que hay personas que juran y perjuran, que por las noches se puede ver la sombra tenebrosa de una monja que camina lamentándose y desaparece en el lugar donde crece un árbol de duraznos. Dicho fantasma (…) Leer Cuento de Terror >>

Vídeos caseros

Hace un mes que mi amigo Paul murió. Lo encontraron ahogado en el lago que queda justo detrás de nuestro suburbio, apenas un día después de que se hubiera soltado la alarma por su desaparición. Los jóvenes de dieciséis años solemos hacer muchas tonterías, pero Paul no era de esos. A él le gustaba quedarse en casa leyendo un buen libro o salir para filmar vídeos caseros con la vieja cámara que le había obsequiado su padre. Hace rato que su madre se presentó en mi casa para darme algunas cosas suyas. Posters viejos, un par de camisetas, la chaqueta (…) Leer Cuento de Terror >>

Las apariencias engañan

Abordó al niño mientras este deambulaba por la plaza principal, solo. Iba vestido de manera llamativa, con una campera roja y gorra del mismo color. Era sumamente pequeño, no tendría más de siete u ocho años. Rubio y de mirada inocente. Definitivamente sería delicioso tomarlo. —¿Cómo te llamas? —Henry. Di Laurentis sonrió, ocultando sus perversas intenciones detrás de aquel gesto estudiado. Era un pervertido de mierda. Siempre frecuentaba sitios concurridos como parques o centros comerciales, a la caza de algún pequeño que pudiera llevarse a casa para satisfacer sus más bajos instintos. Nunca nadie lo había atrapado; al menos no (…) Leer Cuento de Terror >>

HORA DE DORMIR…

Y entonces antes de darte cuenta llega el momento en que tu cuerpo debe tomar un descanso, porque estas exhausto, agotado, y caminas en dirección a tu descanso (que se encuentra en tu habitación). Estas recostado a la espera de poder sumirte en un sueño profundo, sin embargo algo te tiene intranquilo, tratas de dormir pero te sientes observado, intentas encontrar ese punto en el que la mirada se centra, pero por más que intentas llegar al punto no logras conseguirlo, la desesperación empieza a dominarte, el sudor comienza a escurrirse por tu frente hasta caer a un costado de tus (…) Leer Cuento de Terror >>

Página 1 de 15412345...102030...Última »