Creepypastas Terroríficas

El gato

Todo empezó cuando me mudé de ciudad a causa de mi trabajo, encontré una casa cerca de un bosque, la cual me vendieron a un precio muy favorable. No estaba ni en mal ni en buen estado, ¡pero estaba bien para un hombre soltero!, me dije.

Pasó el tiempo, todo marchó bien por una semana. En una de esas noches, a las 11:22 pm, escuche a mi gato Zeus que parecía gritar de dolor. Me levanté, cogí mi móvil, encendí la linterna y corrí hacia la puerta. Me asomé y ví algo que estaba comiéndose a mi gato.

—¡Déjalo, maldito! —le grité.

Eso se movía justo como un gato, pero yo sabía que no lo era un por su tamaño. Parecía que no tenía pelo. Sé que no es humano porque tenía las mismas características de un gato, me volteó a ver, me estuvo mirando por 15 segundos con esos ojos oscuros vacíos.

Empezó a correr en mi dirección y yo entre a la casa rápidamente. Cerré la puerta con seguro, parecía que trataba de abrirla, maullaba, sus maullidos eran parecidos al llanto de un bebé. Cerré todo lo que estaba abierto, esa cosa estaba en todas partes, escuché pisadas muy fuertes en el techo. Yo estaba muy asustado como para poder dormir, por poco llegué a la locura.

Luego de un rato todo estaba en silencio y fui a mi habitación, sentía que me estaban observando. Ví que afuera, tras la ventana y con la cortina cerrada, había una sombra asomada. Salí de la habitación y me encerré en el baño. Ahí caí rendido en la ducha y me dormí.

Al día siguiente esa cosa ya no estaba. Busqué a mi gato pero no lo encontré. Sólo había sangre en el jardín trasero. Empaqué mis cosas y salí de esa casa, me fui al departamento de un amigo que vivía cerca. Cuando le comenté lo que me había pasado, él me dijo que tal vez fuera algún animal, ya que vivía cerca de un bosque más yo sabía que la cosa de aquella noche, no era un animal.

Contacté con el sujeto que me vendió la casa, le pregunté si él había llegado a ver algo en aquel sitio. Me comentó que en esa propiedad vivía una familia que tenía un hijo deforme, con un estado mental macabro. Comía animales vivos. La familia desapareció, la mayoría rumoreó que se habían perdido en el bosque. Ahora yo sé que ese muchacho tuvo mucho que ver.

¡No quiero imaginarme lo que me pudo haber pasado esa noche!

Nota: ¡No dejes salir a tu gato afuera de noche! No sabes las cosas que puedan haber afuera de tu casa.

Enviado por: Alan (fan del blog)

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