El mirador

Publicado por Leunam Serrot

Cuento enviado por Leunam Serrot (fan del blog)

Era una noche estrellada, no había una nube en el cielo y las estrellas se veían hermosas, tanto que muchas parejas aparcaban sus autos en el amplio mirador a las afueras de la ciudad.

Rita y esteban, con el que llevaba 1 semana de noviazgo, aparcaron su coche en un espacio que había en el medio del lugar, rodeado de autos, se bajaron y se recostaron en el parabrisas con una manta cubriéndolos aunque a esa hora no había frio, pues era verano. Estuvieron un rato ablando de temas variados, pero nada tan importante como para ser narrado aquí, hablaban de la escuela, de las tareas, de los amigos, de todo lo que los jóvenes hablan, de pronto esteban saco una cajetilla de cigarrillos de su bolsillo y se echo uno a la boca, hiso un ademán buscando su encendedor, pero no lo encontró, asique con un toque de vergüenza que denotaban sus mejillas se acercó a uno de los autos cerca al suyo.

Antes de que leas el cuento, te recomendamos que te suscribas al Canal Oficial de Youtube para que recibas Videos Gratis de Nuestros Cuentos!!! Clic en el botón:

Este tenía los vidrios empañados, pero no se veía moverse nada ni se escuchaba ningún ruido, así que dio la vuelta y se acercó al otro auto, pero lo mismo y ahí comenzó a alejarse del lugar, buscando quien le pudiera prestar un encendedor, mientras tanto, Rita, angelical miraba a su novio sonriente, ese fue el momento en el que Salí de mi escondite y con mis largos brazos la atrape desde la boca para que no gritara, la alce por los cielos y la azote contra el suelo rompiéndole las piernas.

unnamed (8)

A través de mis manos podía sentir sus gritos contenidos, los que me daban mucho placer oírlos. Pero más placer me daba el sentimiento de impaciencia esperando que esteban llegara al último auto de la fila, reía por dentro con la emoción, y cuando este llego y abrió la puerta entreabierta del auto y descubrió los cuerpos putrefactos, mutilados, y esparcidos por todo el lugar no podía sostener la emoción.

Este dio un grito y avanzando hacia atrás, se tropezó con otro auto y vomito, fue hermoso, aun más que el cielo. Aun recuerdo cuando, con su camisa manchada en vomito se tambaleo hasta el borde del mirador para tratar de escapar a su auto, pero solo logro ver como todas las puertas se abrían y de ellas salían chorros de sangre y órganos putrefactos, rodeados de moscas, aun recuerdo sus gritos, y su rostro desfigurado por él, horror, aun recuerdo como corrió al auto y al destapar la cara de su “amada” con lo que se encontró fue con todos los cuerpos suplicantes de todos los jóvenes que vieron las estrellas en ese mirador alguna vez, que comenzaron a salir de debajo de la colcha asta rodearlo, sus cuerpos destrozados lo tocaban mientras el vomitaba, se tocaba la cabeza y gritaba, Rita, Rita, donde estas, que te han hecho.

unnamed (9)

Jajajajaja que placer escuchar eso, y esa fue la señal para alzarme por los cielos y con los brazos extendidos con Rita en una mano, y su encendedor en la otra me pose entre el circulo que formaban las almas caídas, y deposite a Rita en el suelo. Esteban, desconfiado, se acercó y al ver que era ella y que lo llamaba desfalleciente, con sus extremidades quebradas, corrió y la abrazó diciéndole, mi amor, no te mueras, tranquila, no pasa nada esto es un sueño. Y yo sin poder contener la risa presencié como Rita mordiendo su cuello y ensartando los huesos quebrados y expuestos de sus brazos en su abdomen, le decía, no, no es un  sueño, esto es real y yo ya no soy Rita y pronto tu no serás esteban.

¿Te gustó? ¿Lo compartirías? ¡Muchas Gracias!
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on Pinterest

Deja tu voto para que el autor sepa cuánto te gustó:

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars6 Stars7 Stars8 Stars9 Stars10 Stars (67 votos, resultado: 8,81 de 10)
Cargando…

Al autor del cuento le gustaría que lo apoyes apretando estos botones sociales y.... no te olvides de dejarle un comentario MÁS ABAJO!

Publicado por Leunam Serrot

Loading...

Te Recomendamos:

Publicado porLeunam Serrot

Para leer otra Historia de Terror mía, haz clic aquí: Historias de Miedo de Leunam Serrot