Historias de Amor de Terror

El recuerdo

Bienvenido señor, puede entrar al hospital a ver a nuestros pacientes y sentirse maravillado con nuestros trabajos. Algo como esoo escuché en un comunicado que apareció en medio de una investigación, sobre un hospital psiquiátrico que trata a desertores del gobierno como ganado o como marionetas para experimentos. El servicio de inteligencia los oculta bajo una prensa que permanece en silencio, enfocándose en brindar un sentimiento de conformismo, o tal vez bajo la búsqueda de esconder el razonamiento colectivo de cada individuo mediante noticias que brindan al usuario un modo un pensante o vanidoso, para así volverlo más moldeable.

Este es el perfil del ciudadano modelo que vive en nuestra sociedad artificial, la cual se hunde en medio de las tinieblas de un dios omnipresente que recae ante nuestra percepción en carne y hueso, mientras nos volvemos seres con un fin y carente de oportunidades. Esto es la gracia de una sociedad sin un porvenir diferente para los muñecos de un excéntrico tirano disfrazado de mesías, que viene con las manos manchadas de las vísceras de los opositores que fueron llevados a conocer el destino que yace dentro de cada uno, que piensa como la cúpula de cristal debe reflejar en cada momento quienes deben ser aquellos con el debido derecho a vivir y la decisión voluntaria de caminar libres, sin depender de un reloj que les diga la hora en que debe morir.

Este futuro es atroz, todo ciudadano lo sabe y debe tomar las acciones necesarias para luchar contra el verdadero monstruo de esta sociedad gobernada por el terror y el sufrimiento de quienes no pueden conocer el significado de la vida, y por tanto la lucha debe ser ahora contra aquel que nos oprime. Yo soy sólo un narrador de noticias independiente, pero llamo a la sociedad que aún conserva el sentido común o que aún distingan el bien del mal que nos levantemos y defendamos nuestros derechos…

Quien hubiese pensado que tal narrador fue hallado muerto semanas después, mientras un señor de avanzada edad caminando por la calle. Observa a un animal que intenta devorar lo que parecen ser huesos de carne, pero nada más alejado de la realidad; bueno, después de todo, ¿cómo definir la realidad si esta fue y sigue siendo narrada con sucesos sin sentido lógico?, o al menos ese es mi punto de vista, pero que obviamente y a riesgo de no caer en algún mal haber, no lo comento, pues soy constantemente observado por una fuerza mayor que no me deja dormir por las noches.

Supongo que esto se debe a un estado que la sociedad adquirió y que por no ser ajeno a ella, he adquirido para no ser discriminado, o abusado por otros, ya que esto pasa en nuestra realidad perceptible mientras nuestra mente sufre cortos circuitos leves y ante nuestro propio modo de ver las cosas, comenzamos a ver y sentir una serie de visiones que pueden ser siniestras para algunos, pero llevaderas para otros y la verdad es que en un principio mi propio ser no estaba listo para ser testigo de lo ruin que puede ser la transmisión de estos mensajes, que son llevados a mis subconsciente, los cuales parecen apoderarse de mi a pasos muy pequeños, para así darme tiempo para despedirme de lo último que me queda de aquellos tiempos donde todo era más simple y donde los seres humanos no vivíamos dentro de un océano plagado de mentiras y una espesa niebla donde abundas las tinieblas más excelsas.

La frenética idiosincrasia que ahora es proyectada para nuestros futuros habitantes, es simplemente un viaje al holocausto espiritual y la desesperanza y al parecer ahora que percibo esto, soy un ser que yace desconectado de todo por no ser digno de recibir los beneficios de aquella, mi sociedad de un solo trayecto, cuyos sueños no son más que los deseos egoístas de unos pocos. Ese día fue cuando desperté del sueño y llegue aquí, a mi destino sin luz ni brillo para el mañana.

Érase una vez una joven cuya belleza deslumbraba de modo radiante los ojos de quienes la observaban. Ella era una mujer de un metro setenta, piel blanca, ojos azules y pelo castaño. Sólo con verla, parecía que un ángel había perdido su rumbo y había encontrado por accidente una especie de lugar oscuro, sólo que en vez de consumirse por la oscuridad, ella representaba una pequeña luz que podía ayudarnos a ver una parte de lo que alguna vez fuimos en estos tiempos remotos al día del olvido.

La conocí en una plaza a las afueras de un centro comercial que había sido inaugurado hace tan sólo dos meses, en ese entonces yo era muy tímido, pero no podía dejar de asombrarme al ver aquel ser con un rostro angelical y sobretodo y lo que me llamaba más mi atención, ella tenía una sonrisa muy serena y agraciada que me permitía distinguirla por sobre cualquier chica que alguna vez vi a lo largo de mi mocedad.

Aún nervioso, me acerque para preguntarle si le parecía que el parque era bello, por las rosas que podían apreciarse en medio de aquel jardín donde yacía una variedad de árboles y flores de diversa travesía, pues era una flora muy antigua y sorprendentemente preservada intacta durante mucho tiempo. Entonces la chica lo mira y le dice:

—Más allá del jardín, el paisaje al igual que este, luce muy bello y emite una fragancia única, pues también es un testimonio de la pureza que aún concierne al espíritu que yace en cada uno de nosotros.

Su respuesta justo a su expresión me hizo sentir algo que nunca había sentido. Claramente fue amor a primera vista y no podía quedarme atrás sólo imaginando que ella existe, sino ver hasta qué punto puedo decirle lo hermosa que es en cada sentido que ella refleja en su alegre mirada.

Entonces me presenté como Tom y ella me dijo que se llamaba Lucia.

Comenzamos a hablar y congeniamos de buena forma. Ella era una mujer muy lista e interesante a quien mientras más conocía, más me atraía. Parecía ser perfecta y no tener errores en ninguna actividad de la que formara parte. Un día la invité a mi casa a las afueras de la ciudad, en un bosque que quedaba cerca de una mansión muy concurrida por la nobleza, siempre había algún evento que se efectuara. En ese entonces yo no sabía lo que hoy sé de aquella mansión y si preguntan, era más feliz sin saber lo que se llevaba a cabo dentro de esos muros; mi vida nunca fue la misma después de ese día.

Intentando no desviarme del relato, a Lucia le gustó mi casa y encontró que yo era una persona muy ordenada y metódica para lo que hacía.

—Creo que eres una persona muy especial —me dijo Lucia, su sonrisa era cada vez más cálida y mientras más la observaba, más me enamoraba de su mirada.

Esa noche en medio de las estrellas, nos entregamos a nuestros impulsos y fue una experiencia única tanto para mí, como para ella. Si bien, yo tuve amoríos cuando era mucho más joven, ella me dijo que esta había sido la primera vez que había tenido relaciones sexuales de un modo tan acogedor y llevadero, y por supuesto que no podría haber sido esto posible con alguien diferente a mí. Fue entonces cuando sentí que nada podía hacerme más feliz, cuando de pronto el destino abrió las puertas a sus largas fronteras que rodeaban sus ya incognitos momentos.

Al día siguiente, estaba caminando por la calle, cuando de pronto vi a alguien que estaba en un restaurante muy particular, el cual al parecer estaba hablando con un sujeto que aparentaba ser unos años más joven, pero que lucía como todo un aristócrata. Como quería comer algo, entré al restaurante y pedí un lomo acompañado con arroz para así poder llenarme y lograr llegar al final del día. Mi mesa estaba relativamente cerca de ambos sujetos, los cuales no hablaban más que de política y por lo que entendí, se referían al programa para seleccionar el presupuesto adecuado para un proyecto que tendría vigencia en los próximos 3 años.

La conversación fue larga y yo no estaba pensando mucho en mis planes para la semana, así que sólo por curiosidad la escuché. De pronto, uno de ellos comentó sobre una actividad que se iba a llevar a cabo en la mansión, la cual siempre estaba llena de personas que parecían tener una alta posición social o ser conocidos políticos que buscaban adquirir cierta fama de dichos eventos. De pronto, a uno de los señores le sonó un teléfono que llevaba en el bolsillo y yo quedé muy asombrado al ver eso, pues no es normal tener el aparato que aquel señor tenía en sus manos y menos para ese tiempo. En medio la llamada, sonríe y le dice que antes de estar allá, debía juntarse con un cliente y que luego irá a verlo. La llamada termina y los dos señores se retiran. Por supuesto esto no me llamó la atención en ese momento, pues sólo era parte de lo que muchas personas suelen ver o escuchar durante el día a día. Esa misma tarde me junté con Lucia, a quien la vi un poco pensativa y le pregunté:

—¿Cómo estuvo tu día?

—Bien, creo que hoy tuvimos un día muy intenso en el trabajo, pero al final todo salió bien.

Ese día como de costumbre, me contó sobre las típicas anécdotas que tendría una persona en su posición, hasta que escuché algo que me llamó la atención: Ese día en la tarde, fue a la compañía un señor que vestía con un terno negro y un cinturón que albergaba un pequeño diamante. Ese hombre parecía tener entre 30 y 40 años de edad y tenía un lenguaje muy refinado. Mientras más me describía la apariencia de ese hombre, me recordaba a los dos señores que vi en aquel sitio hablando de sus proyectos.

Además me contó que muchos de los empleados estaban mirando expectantes la presencia de aquel sujeto, el cual era un famoso político que ayudó a fundar leyes que protegían la privacidad de las empresas y penalizaba a aquellos que difundían proyectos confidenciales en acuerdos tanto nacionales como internacionales.

Aquel funcionario sostuvo una conversación con el jefe del departamento de desarrollo social de la compañía, entrando ambos a la sala de reuniones donde discutieron por varios minutos. Una vez que el señor salió de la sala, se despidieron y le escuchó decir que se retiraba esperando recibir una pronta confirmación de la actividad.

Así, el tipo deja la sala y se va con un grupo de personas, que al parecer eran sus guardaespaldas.

—¿Por casualidad alguno de tus colegas sabía de qué se trataba la reunión?

—Sí, la razón fue para hablar de un proyecto llamado XT8, el cual comenzó a partir de los años 80 y fue desarrollado de muchas maneras por distintos expertos en la materia de la ingeniería social.

Quise pedirle más información a Lucia, pero ella me decía que por muy cercanos que fuésemos, es todo lo que ella podía decirme.

—Los empleados firmamos un acuerdo que nos prohíbe hablar más a detalle del asunto —añadió, antes de cambiar el tema.

Seguimos hablando acerca de la vida. Eso sí, yo como individuo, siempre fui alguien curioso, así que suponiendo que aquel señor era el mismo que estaba en el restaurante esta mañana, comencé a preguntarme
quién era y cuál fue el principal motivo por el que una reunión acerca de un proyecto de esa duración tuvo un tiempo de dedicación tan corto, siendo este tan importante que es incluso confidencial. ¿Habría alguna relación entre esa reunión y la fiesta que se realizará hoy?

Sea como sea, quería averiguar más del asunto, así que decidí que iría a esa mansión a hablar con el propietario al día siguiente.

Llegó la noche y yo estaba listo para ir a dormir cuando alguien tocó la puerta. Yo pensé quien podría ser a estas horas y entonces abrí y encontré a Lucia con un vestido negro, maquillada y con zapatos de tacón.

—Lucía, ¿a qué se debe esta inesperada visita?

—Parece que tienes mucha curiosidad, lo sé por como reaccionaste este día por la historia. Puede que creas que no se notó, pero es claro que quieres ver algo nuevo, algo sin igual.

—¿De que estas hablando?

—Sé que deseas conocer al dueño de la mansión que está al frente de tu casa. ¿Te gustaría conocerlo esta noche?

Yo le dije a ella que ya tenía pensado hablar con él durante la mañana, pues no era asunto mío entrar a una casa ajena cuando esta tiene un evento importante en el cual yo no estoy invitado. Entonces ella sonrió y me dijo:

—No te preocupes, por si no lo sabes, es aquel señor quien te está invitando a su mansión.

Estaba confundido, ¿por qué un hombre que no me conoce de pronto me invitaba a su casa así como así?, y más importante, ¿cómo Lucia conocía a ese señor?

Cuando le pregunté, ella me respondió:

—Ese hombre es un visitante que muy regularmente viene a la empresa, pero solo a hablar con cierto grupo de personas. Lo conocí en una de las reuniones y comenzamos a hablar del futuro de la compañía. Él me contó a detalle un secreto a voces: Hay algo que debes saber del proyecto XT8, pero antes debes entender que a medida que una sociedad crece junto a factores como la tecnología, la economía y la condición socioeconómica en general, el mundo adquiere una postura más diversa y por tanto es más fácil realizar estudios de mercado que permitan averiguar la demanda diaria de nuestros clientes, mediante sistemas que para el futuro jugaran un papel clave en la evolución de la humanidad.

—Si bien podemos hallar mejores resultados, entre muestras hemos encontrado a personas muy interesantes que piden cosas muy llamativas, pues como sabes a medida que la sociedad posee mayor riqueza, la demanda se vuelve mucho más sutil de lo esperado y por tanto los oferentes debemos ser capaces de adaptarnos antes que la competencia adquiera una posición privilegiada. Ante una promesa de pago exuberante, nos ofrecen una gran suma de dinero a cambio de ofrecer escenarios separados un poco a la realidad habituada, los cuales consisten en crear una realidad donde el usuario pueda realizar el sueño que más anhela, indiferente a lo que la realidad perceptible tenga como limitador.

—La visión del proyecto XT8 es particularmente, la búsqueda de la máxima satisfacción percibida por nuestros clientes más allá de la oferta normada por la sociedad contemporánea. Yo estaba intrigada y seguí preguntando, pero entonces él me dijo que si deseaba averiguar más, que fuera un día a una de las reuniones que el proponía en la mansión. Al preguntarle cuando sería su próxima reunión, me dijo que siempre había reuniones en su casa, pero sólo hacían cinco reuniones especiales al año, en las cuales se ven a detalle los resultados actuales que refleja este proyecto. Una de esas reuniones es hoy.

Yo estaba impresionado.

—Admito que me intriga, pero es algo precipitado ir a la casa de alguien que no conozco para ver algo tan importante.

—Por esa razón debes ir, porque oportunidades como esta no hay nuevamente, verás, aquel señor no te dirá lo que deseas oír después de esta reunión, por lo que es muy importante que aproveches hoy para no arrepentirte mañana de lo que será un antes y un después en tu vida.

Preocupado por la situación, accedí de todos modos, pues uno no sabe con qué se va a encontrar. Me arreglé y me preparé lo mejor posible para salir.

Eran las 11 de la noche y le pregunté si no era muy tarde, a lo que ella me respondió que no, pues la reunión se llevaría a cabo a las 12:30 de la noche y duraría en promedio 4 horas.

Lo único que pensé es en cómo podían ir a trabajar al día siguiente, pero luego no le di importancia. Una vez que salimos de la casa, ella me tomó de la mano.

—Te lo aseguro, esta noche tu vida cambiará para siempre.

Yo estaba intrigado, pero algo me preocupaba y no podía saber que era.

Caminamos hasta llegar a la mansión, pero entonces vi algo que no había visto antes: la casona estaba iluminada y a lo lejos se escuchaba el ruido de la gente, pero de pronto apagó sus luces y el ruido desapareció. Cada vez que daba un paso, veía como la mansión parecía cambiar su condición y se volvía poco a poco más gris y extraña; sin embargo no era por el deterioro de la misma, sino por el simple hecho de que era notoria la diferencia de mi visión de dicho lugar fuera del mismo terreno y dentro del mismo.

Entonces el sonido regresó y la mansión recuperó su aspecto original. Yo estaba consternado, aunque Lucia parecía no haberse sorprendido en ningún momento del viaje.

—Es normal lo que viste. Cuando la gente mira por fuera un sitio que parece inalcanzable, su aspecto general es muy distinto al que uno ve cuando recién comienza a descubrir los secretos que a simple vista no puede reconocer. Luego como si nada, todo vuelve a un punto de retorno, pues ya el misterio se volvió parte de uno.

Yo no entendí que trato de decir y seguía confundido, pero entonces entramos a la mansión y me quedé mudo al ver lo siguiente:
Había mucha gente que parecían ser más que simples políticos o empresarios, todos iban vestidos del mismo color y algunos llevaban una máscara, lo cual hacía difícil saber quiénes eran. De pronto, cuando di mis primeros pasos, la gente detuvo sus actividades y me miraron. Hubo un silencio por casi 30 segundos, yo me sentía muy tenso al ver que nadie saludaba, sólo me miraban mientras la mansión comenzaba a adquirir un tono de color más similar al purpura mezclado con gris.

Una sensación de inconformidad me comenzaba a helar la sangre, pero no podía moverme ni sentir nada más.

—Buenas noches, aquí estamos señor —dijo Lucía—. Es un honor estar en su residencia.

Entonces un señor hombre a hablar, mientras el resto permanecía en la misma posición.

—Usted debes ser Tom, es un placer. Lucia me hablo mucho de usted.

—El placer es mío, tiene una mansión muy bonita e invitados muy amigables.

—Es cierto, gracias por venir a verme, la verdad hace mucho que no tenía invitados como usted.

—¿Hace cuánto exactamente?

—Desde el año pasado. Es un honor comenzar otro momento memorable.

Por supuesto yo le dije que sí, mientras que por dentro no tenía idea de que estaba haciendo yo ahí. De pronto la gente que miraba en silencio, volvió en sí y continuaron sus conversaciones habituales.

—Eso fue raro —dije en silencio.

—¿Tú crees? Quizás se deba a que no lo conoces muy bien, pero él es así, por lo tanto no te preocupes y disfruta el momento.

Decidí aceptar su consejo. En la primera hora casi todo parecía normal y digo casi, porque había gente que yo no conocía que se acercaba a mí, y me saludaba como si yo los conociera de antes. A las
1:45 am, aquel señor volvió a hablar:

—Estimados colegas, es grato tenerlos a todos ustedes en mi casa. Esta noche serán testigos de lo que el futuro nos tiene reservado a nosotros, la sociedad élite que gobierna y permite gobernar. Los sueños se han hecho accesibles gracias a nuestro grupo de colaboradores y gente de mayor experiencia, y por supuesto, gracias a ustedes, el avance del proyecto que hoy cumple 15 años no podría haber generado mejores resultados. Esta noche tenemos a un invitado muy especial y que al igual que todos nosotros, está muy interesado en saber cuál es el actual estado de nuestro avance como seres que velamos por el bien de una sociedad en crecimiento. Me gustaría preguntarle al señor Tom, ¿cuál es su mayor deseo por honrarnos con su presencia? Por favor ayúdenos a comprender sus más anhelados deseos.

Me sentía muy sobreestimado, pues yo no soy tan importante como recuerdo y a estas personas nunca las había visto más allá de la información que recibía por los medios, pero entonces algo ocurrió en mí y respondí:

—Me gustaría saber que se siente vivir por una vez la vida que viven ustedes.

—Seguro que desea aquello, pues como verá, nosotros podemos darle la posibilidad de ser uno de nosotros sin ningún problema.

—No sé si lo merezco, no hay nada en mi vida para recibir semejante honor.

—Claro que lo hay, ¿no lo ves? Tú fuiste destinado a ser un sujeto de élite y nuestras riquezas y fama otorgadas a su propio ser, ya que tú has vivido más que todos nosotros y conoces de sobra los secretos del proyecto XT8.

Creo que fue por la emoción de sentirme aceptado en su círculo que dije:
—De acuerdo, entonces deseo ser uno de ustedes.

—Eso suena mejor —dijo el hombre con una mirada muy inusual, se veía algo trastornado, pero más intrigado que nadie.

Entonces, me llegó un documento que decía lo siguiente:

Aquí yace tu ser, inmortal a cambio del ser ajeno a uno.

—Por favor firma —me dijo mi anfitrión.

Sin pensar a fondo en lo que pasaba, decidí firmar el documento con un lápiz que me fue otorgado y entonces lo vi: La mansión estaba vacía y adornada con la sangre y los huesos de cada persona que alguna vez piso el sitio. En el suelo se podían ver las vísceras y los intestinos frescos de un grupo de personas que percibo que hace una semana pudieron haber venido aquí. Se veía gente agonizando de las manera más grotescas que jamás vi en la vida. Vi a un niño de no más de 11 años jugando con una cabeza cercenada de un adulto, que parecía tener rasgos muy similares a los suyos y entonces, mientras yo veía este cuadro demencial sacado del infierno, el chico me miró y caminó lentamente hacía con la cabeza decapitada:

—Hola señor, esta persona es parte de mi familia. No tema, ya no le hará daño a nadie más. A mí me hizo mucho daño, causó mucho dolor y sufrimiento en mí, me da mucha vergüenza decirlo. Una noche decidí entrar a su cuarto y recurrir a un deseo que siempre pedía, pero que nunca pensé que se haría realidad: Yo deseaba que entendiera como me siento cada día, incluso si permanece muerto. Así que tomé un cuchillo, me acerqué y lo apuñale diez veces en el corazón, mientras una voz me gritaba que debía servírmelo como él me intento servir. Después abrí su estómago y busqué la comida que él me negó por mucho tiempo. Terminé por cortarlo en trozos y comérmelo de los pies al cuello, dejando la cabeza intacta para no olvidar quien era.

Yo pude ver las imágenes de esa historia y por alguna razón pude reconocer al niño, aunque no podía creer lo que estaba pensando: ¿Acaso era yo?

—Claro que eres tú, ¿no lo recuerdas? Tú me torturaste de una manera muy cruel, también le hacías daño a su esposa e hija, murieron despellejadas por tu obsesión de adornar la casa con la piel de tus seres queridos, mientras te amputabas partes de tu cuerpo y completabas la esencia de tus sueños. Parecías feliz, mientras yo sólo quería verte morir. Pero antes de matarte, tuve que terminar de comerme las entrañas de las víctimas a quienes disfrutabas ver devoradas por tu propia sangre. Una de las personas a quienes me forzaste a consumir fue una mujer a la que le ordenaste que no dejara de sonreír, prometiéndole falsamente que saldría con vida. Esa mujer se llamaba Lucía y ahora no puedes dejar de recordarla como solía ser y como sería si siguiera con vida. Cuando termine mi cena, había sentido que todo lo anterior había terminado, o al menos eso pensé por un tiempo. La policía vino en muchas ocasiones, ya que habías desaparecido del mapa y me preguntó donde podías estar. Siempre respondía que no lo sabía y ellos de cualquier modo, no iban a creer que eras capaz de cometer semejante acto. Nadie sabía quién eras, pero sí quien fuiste. Yo hallé un libro debajo del sótano donde era maltratado, en él estaba escrita tu vida de el principio a fin. Intenté mostrárselo a la gente, pero nadie lo tomó en serio. Entonces se me ocurrió comenzar actuar como tú, para probar de una vez la existencia de tu ser al mundo y simular tus recuerdos de una vida normal.

—¿De qué diablos estás hablando?

—Ya no importa, las cabezas no pueden hablar sin un cuerpo, pero tú eres una excepción y por eso eres especial. No eres más que el recuerdo maldito de un ser sin alma y siempre estarás muerto por dentro.

Una voz se escuchó a lo lejos, preguntándome:

—¿Te horroriza lo que escuchas o lo que ves? Eso somos nosotros, los recuerdos de las mentes perturbadas de aquellos niños que fueron abandonados por dios, y tú eres aquel niño tratando de vivir su vida y Lucía es parte del caso que pedía llevarte ante nosotros.

La habitación regresa a su estado natural , yo estaba trastornado.

—¿Eso fue una ilusión, verdad? ¿Qué clase de broma fue esa?

Todos comenzaron a reír, Lucía se me acercó:

—No fue una ilusión, ese niño eras tú. Sufriste abusos que quedan de la imaginación de uno de los seres humanos más depravados y sádicos que alguna vez vivió aquí. Tú sobreviviste porque pudiste acabar con él mientras dormía, pero la cicatriz de tu pasado ya era demasiado profunda. Todo lo que escuchaste sucedió y lo reprimiste, el trauma género en ti un trastorno de memoria reprimida pero a su vez, desarrollo síntomas similares a cuadros esquizofrénicos donde viste lo que querías ver. Como verás el libro nunca fue real, nunca hubo documentación de la existencia de tu familia. Sin embargo si bien esa visión que tuviste es la consecuencia del proyecto XT8, lo cierto es que fuiste elegido porque tu forma de ser es digna de estudio, y nos ayudará a comprender cuál es la mente de las personas que aspiran a la dominación o destrucción de la sociedad, puesto que ellos han sido testigos de esos horrores a los que tú sigues siendo perseguido por tu mente. Con respecto al deseo, este se cumplirá, pero no ahora, sino a su tiempo. El trato sugiere que nos ayudes a cambio del deseo.

Por supuesto, Tom no dijo nada, pues su mente ya estaba destrozada. Se lo llevaron del sitio. El dueño de la mansión volvió a hablar:

—Eso que vieron es un antes y un después al estudio de la psicología humana. Una visión a los actos psicopáticos de aquellos monstruos que irrumpen a nuestro destino, pero que son necesarios para construir el futuro.

En ese instante surge una pantalla, en la que se veía a un grupo de médicos observando una cinta en la que aparece aquel hombre. Él se despide, dejando a los espectadores una muestra de su proyecto. Cuando la cinta termina, el médico se pone de pie y dice:

—Estimados colegas en especial a usted, estimado Ronald, espero que les haya parecido interesante el caso, ¿tienen alguna pregunta?

—¿Aquel muchacho se encuentra aquí, verdad? —pregunta Ronald.

—El ya colaboró en gran parte con la misión que se le fue otorgada, pero sí, él está aquí, ¿Desea hablar con él, señor?

—Claro que sí.

El médico ordenó que trajeran a Tom y lo que vio Ronald lo dejó impresionado: Tom tenía una cara completamente apagada, tres dedos en una mano, pues padece de caso muy raro donde desea comerse sus extremidades. Tenía el pelo sucio y su ropa estaba harapienta,
sus pies estaban descalzos y parte del cuerpo donde se veía su piel mostraba severas lesiones. Es claro que había tratado de de suicidarse en muchas ocasiones, pero al estar en un cuarto de máxima seguridad no lo había logrado.

—Es brillante el trabajo que hicieron con este chico, dime muchacho, ¿tienes algo que decir?

Tom lo mira.

—¿Dónde está Lucía?

—Fue asesinada hoy en la mañana, consideró inhumano tu trato e intentó informar a la prensa, aun cuando ella colaboro en todo. Oponerse a nosotros es alta traición y ellos saben que dicho acto se paga con la muerte. Además nosotros controlamos los medios, por lo que de cualquier modo era inútil oponerse a nuestra política.

Tom, al escuchar la razón, se pone a llorar.

—¿Por qué nos hacen esto?

Uno de los guardaespaldas se acerca y acto seguido, le abre con un cuchillo el cuello. Mientras se desangra, Ronald le responde.

—Porque en tu dolor, recae nuestra felicidad. Detengan la hemorragia y sigan como están, ¿Pueden hacerlo?

—Claro señor, casos como este ha habido muchos, por lo tanto podemos evitar que muera.

—Bien, entonces tienen mi apoyo. Durante la semana recibirán el dinero que necesitan.

Ronald vuelve a su vehículo privado y se retira del sitio. Tom es atendido, logran salvarlo.

Lo envían a un cuarto rodeado de fotos de cada uno de los crímenes de su familiar, y también de los suyos. Los médicos traen a otro paciente.

—Es tu decisión, si lo matas eres libre.

Tom observa que se trata de una persona que tiene una bolsa en la cabeza. Tiene en su poder un arma blanca, la cual utiliza sin pensarlo dos veces.

—Ya está.

—Por órdenes de nuestros superiores serás liberado, pero antes observa tras la bolsa.

Cuando Tom le quita la bolsa, se da cuenta que se trata de Lucía, quien yacía muerta hace más de tres horas. Tom cae al suelo y llora con una rabia interna que lo consume, para luego ponerse de pie, mirar al médico y decirle con una sonrisa:

—Finalmente soy libre.

Enviado por: Andrés (fan del blog)

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