El Virus Z0m61

Publicado por Leunam Serrot

Siempre escuchamos historias de zombis en las cuales el protagonista es un sobreviviente, pero jamás vemos historias que sean contadas por uno de los zombis, esta historia es extraída de los pensamientos del “paciente 0”.

Aun en los brazos cálidos de Morfeo, los cuales poco a poco me soltaban para que pudiera experimentar la belleza del alba tras los bellos colores, que, como arco iris retozaban empujados por la luz en mis mejillas pálidas.  Desperté y descubrí que era aún muy temprano, pero me levanté igual, pues sería un día ajetreado y hace mucho que no tomaba un buen baño de tina, siempre apurado, solo alcanzaba a ducharme, asique prepare el baño y mientras preparaba mi desayuno, (el cual tomaría mientras me bañaba), y cuando el agua estuvo buena, las burbujas estuvieron listas y mi desayuno preparado, me sumergí en la magnífica y placentera ducha. Y ahí estuve hasta las 7:30 cuando me salí y me vestí. En 15 minutos, ya estaba en el trabajo.

Mi trabajo, un modesto puesto como secretaria en un laboratorio de bioquímica, a mí me fascinaba ver a los médicos pasar con sus trajes amarillos con los contenedores con las ratas, y me imaginaba que era yo la que las llevaba. Siempre quise estudiar carreras ligadas con el área de la biología, pero por temas de dinero, mis sueños se convirtieron en eso, sueños, los cuales aún residen en mi mente, esperando el momento apropiado para salir y hacerse realidad. Mientras juntaba dinero en este trabajo, todos eran muy buenos conmigo, en especial el jefe de planta, un hombre de unos 40 años cuyo genio había descubierto muchas curas para enfermedades poco conocidas en animales, pero el laboratorio se especializaba en hacer sustancias a pedido, para clínicas, hospitales, etc.

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Este hombre siempre me pedía ayuda, y me enseñaba cosas, era como un padre para mí, por eso no pude descubrir las intenciones que tenía conmigo. Ese día fue un día aburrido, no hubo mucho que hacer así que el día paso muy lento, luego de eso, cuando ya casi todos se habían ido, vino Julián, el jefe de planta, el brillante científico, para que le ayudara en un asunto muy importante, a lo que yo accedí.

Entramos a su laboratorio, y, desperté, en mi cama el día siguiente, Julián estaba ahí yo no supe que pensar, pero estaba amarrada  y no era mi cama era una, camilla en el laboratorio, note que tenía un pinchazo en el brazo, y la boca con una mordaza, trataba de gritar y de soltarme pero nada, no podía, entonces veía a Julián, estaba sentado junto a mí con una sonrisa  muy grande, cuando noto que había despertado, levantó la cabeza y con una voz un poco macabra y muy grave, me dijo: valla querida Susana, despertaste.

Gracias por ayudarme, gracias por ayudarme, si muchas gracias, tu nombre pasara a la historia de la ciencia tú serás el arma biológica más poderosa del mundo, esos gringos estarán muy felices, quien pensaría que un simple científico en una pequeña ciudad seria el responsable de tales pandemias, el Ébola del 2014, la viruela de Tustkursican, el virus b34ft de Chechenia y ahora mi nuevo descubrimiento, el virus Z0m61 la revolución en agentes infecciosos.

Yo no pude decir nada, era tanta información, no entendía, que pasaba, pero que era ese virus Z0m61, pero, aunque no entendía los detalles, sabía que ahora corría por mis venas.

Tras un rato en silencio, tratando de procesar todo, un débil, pero firme porque, salió de mi boca, a lo que él contesto:

¿Por qué hago esto? ¿Por qué a ti?, bueno la respuesta es simple, eres la única en este maldito laboratorio, que sería tan ingenua como para quedarse trabajando conmigo asta tarde, y lo hago por dinero, prestigio… no, prestigio no, nadie excepto esos gringos saben quién ha creado los virus, por diversión, todas esas personas muriendo, y yo preparando antídotos, gano mucho.

Todo lo que hemos estado haciendo el último mes es el virus Z0m61 o virus neurotóxico de auto eliminación militar. Básicamente es un virus que, al entrar al torrente sanguíneo, se distribuye por todo el cuerpo y comienza a encubar, al llegar al encéfalo, este comienza a destrozar los tejidos nerviosos, y a carcomer la corteza cerebral de los lóbulos frontales, los que son los encargados de controlar la razón la percepción, etc.

Por lo que la víctima comienza a sufrir fiebre, delirios, mareos, y progresivamente, una capacidad cerebral menor, se aboban, y luego se ponen violentos, también al afectar al bulbo raquídeo, devoran la mielina y la sustituyen por lo que la velocidad de reacciona del cuerpo disminuye, y los miembros se vuelven más rígidos, también afecta la producción de leptina, por lo que el paciente sufrirá un hambre enorme, y no la saciará con nada, esta es la primera etapa del virus, la segunda etapa, es luego de un mes cuando el virus maduro en todo el cuerpo, se producen células espejo, las cuales fagocitan diversos órganos, y se crea un sistema muy parecido al anterior, solo que la víctima muere, en el proceso, pero el cuerpo de la víctima al estar compuesto, ya, por el virus continua moviéndose, solo que más lento, y en un evidente estado de descomposición, pero sus instintos siguen alertas, y su hambre intacta.

La tercera etapa es la auto eliminación, cuando el virus se ha desarrollado, y más del 95% del organismo ha sido fagocitado, el virus comienza a fagocitarse a sí mismo hasta que al cabo de 20-60 meses desde cuando el organismo fue infectado, solo quedan un millar de células muertas que nadie podría decir que alguna vez formaron parte de un cuerpo. Es muy contagioso, pero no es respiratoria, y solo es uro-fecal por un lapso de una hora al momento de salir del cuerpo.

En ese momento algo se rompió dentro de mí y comencé a gritar, aunque por la mordaza no logre mucho, en estos momentos me encontraba infectaba por un virus mortal, que, aunque tenía tiempo era mortal.

Pregunte débilmente si tenía cura, a lo que el riendo me dijo, no, no he encontrado ninguna cura, pero trabajo en esto y es aquí donde entras tú, a las 04:30 te inyecte una vacuna preventiva y fuiste inyectada con el virus a las 05:30 y a las 06:30 fuiste inyectada con una vacuna, tras ver que no se crearon anticuerpos, te inyecte una dosis más grande a las 07:30 y estoy esperando, pues creo que tu cuerpo está dando la pelea, si no comienzas con los síntomas a las 05:30 de mañana te dejare libre, pero si dices algo a alguien, recuerda que se dónde vives, ahora te dejare descansar.

Luego de esto, comencé a llorar amargamente, temblaba, sabía que nadie me echaría de menos, y que probablemente el diría que me fugue con algún hombre, pero tenía que tranquilizarme, él no me dejaría morir, en ese momento él se asomó por la puerta y con voz burlona dijo: a por si acaso, no pienses que no te dejare morir, si no funciona la cura, está muerta, y con un tono sarcástico, dijo y te extrañare tanto…

Yo no pude para de llorar, estaba muerta, no tenía nada que hacer excepto dormir, y fue lo que hice. Cuando desperté, estaba en mi cuarto y pensé que había sido un sueño, hasta que vi la nota que estaba sobre mi pecho, esta decía

“Querida Susana, el virus en tu interior, está muriendo, deberías comer algo y cortarte la lengua, que si dices algo está muerta.

P.D.: Por la acción del virus puede que sientas mareos, vómitos, y mucha hambre, compra un analgésico para el dolor de cabeza si te mareas, siéntate, no vallas al hospital.”

No supe que hacer, había sido todo tan confuso, y no quería salir, pero mi cabeza casi explotaba, por lo que a duras penas me levanté, me dirigí a la cocina comí algo y luego al momento de salir comencé a sentirme mal, y tras vomitar, me desmayé frente al sillón del living.

No sé qué paso luego, pero recobré un poco el conocimiento y comencé a escuchar unos gritos ahogados y vi que yo me encontraba sobre el conserje del edificio, mordisqueando su brazo, a mi lado estaba, mordisqueando su abdomen, el maldito que me había inyectado, y comprendí que mi cuerpo no logro ganar la batalla contra el virus. Él tenía su cuello destrozado y con horror pude ver como trozos de carne que entraban por su boca caían por el gran agujero en su garganta, del cual también chorreaban litros y litros de sangre.

Como si se activara un interruptor note que mis ojos dejaron de responderme y se dirigieron a la puerta, donde mi vecina estaba horrorizada gritando algo que no lograba entender, sentí algo raro en mi interior, y recién ahí note ese asqueroso sabor a carne y sangre, que antes había pasado por alto, mi cuerpo se movió solo y corriendo me abalance sobre ella, no pude controlarme, no me respondían ni mis extremidades, ni mis ojos, ni mi boca, ni nada, sentí una sensación de hambre extrema, la misma que estas sintiendo tú al leer esto pero multiplicado por 1000, y no paraba de temblar luego se sumaron a mí el conserje y Julián, y comenzamos a devorar a la pobre mujer la cual grito hasta que comenzaron a salir los vecinos y uno por uno nos abalanzamos contra ellos, yo seguí a una mujer extraña por las escaleras y esta callo rodando hasta el primer piso, quedo casi irreconocible, todos sus miembros rotos y su cara cubierta de sangre, yo me iba a abalanzar sobre ella cuando de pronto mis ojos se dirigieron a un bulto que cayó desde arriba, no se específicamente que piso, pero contorsionándose, comenzó a acercarse a la mujer y mordió su cara, yo creo que pise mal pues pronto estaba rodando escaleras abajo, creo que caí un piso o dos y me fracture un brazo, podía sentir el dolor, pero no dejaba de moverme, me puse de pie, y note que también me había fracturado un pie, lo que me hiso un poco más lenta, pero ya no me importaba la mujer, pues, cuando la mire de nuevo, ya estaba intentando pararse.

En ese momento salí del edificio, y me encontré en la calle donde la gente corría de un lado a otro, yo comencé a perseguir a alguien luego a otra persona, me abalanzaba sobre alguien comenzaba a alimentarme, pero mi hambre no cesaba, en eso, sentí una sirena, que hiso que me levantara y comenzara a avanzar hacia la fuente de esta, una patrulla de policía.

Podía sentir como la gente gritaba, pero yo seguía acercándome a la patrulla, la cual, se detuvo y desde ella descendieron 3 policías, y me apuntaron con sus armas podía escuchar cómo me decían que me detuviera o dispararían, yo quería detenerme, pero no respondía, fue ahí cuando con todas mis fuerzas logre decir, ayúdenme. Y por una jugada macabra del demonio, esas palabras salieron de mis labios, tal cual, como las dije, y uno de los policías se acercó a mi pensando inocentemente que yo necesitaba ayuda, mis manos abrazaron su cuello y el me sujeto de la cintura, sentí que volvía a mi estado natural, sentí que podía controlar mi cuerpo, pero me equivoqué.

Volví a perder el control y mordí su cuello con todas mis fuerzas, destrocé su cuello y su hombro mientras lo tenía sujeto, en ese momento y como último recurso, el joven policía descargo todas sus balas en mi abdomen, pero yo no me detuve, tenía mucho más dolor de lo que podía soportar normalmente, pero seguí en pie y comiendo. Los policías comenzaron a disparar, pero las balas solo dieron en la espalda de su compañero, que dejo de moverse, y antes que yo lo soltara 15 o 20 infectados se abalanzaban contra los policías que dispararon sus armas asta vaciarlas, pero no lograron nada, y tras unas mordidas, se levantaron.La matanza continuó y yo ya no soportaba el dolor, por lo que creo, me desmalle.

Dying-Light

Tuve sueños muy extraños, que no recuerdo, pero me sentía muy afligida, el dolor no se detenía, y de pronto desperté, me estremecí al descubrir que frente a mí un sujeto ensangrentado cortaba mi cabeza verticalmente, destrozándose un ojo y la mitad del cerebro. Caí. Desde ese entonces han pasado meses, no sé por qué no muero, porque no puedo descansar, ¿Acaso este es el infierno? Abecés, veo pasar pequeñas hordas que pasan sobre mí, aun siento dolo, pero no puedo moverme, mi cuerpo esta rígido, y las moscas se alimentan de mí, junto a algunos perros famélicos, que, tras tragar pequeños bocados míos, comienzan a convulsionar y mueren.

No sé hasta cuando estaré así, pero solo pido morir, lo que yo siento en estos momentos no se lo deseo ni a mi peor enemigo, ellos me hablan, me reprenden por haber sido débil, se alimentan de mi están planeando recuperar lo perdido, pero necesitan más tiempo, pronto me levantare de nuevo, no quiero, ¡No quiero!

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