“LA OUIJA” (PRIMERA PARTE)

Publicado por Un Fan del Blog

Cuento enviado  por CAMILA ROMERO (fan del blog)

“La Ouija”, como algunos sabrán, es un juego que es dirigido por el Diablo, el tablero es utilizado para comunicarse con los muertos, invocar demonios o cosas parecidas.

Mi nombre es Ely, tengo 16 años. La historia que les contaré a continuación, ocurrió al norte de Puebla, junto a un terminal de autobuses. Estaba con mi mamá y con mi hermana de 13 años Yuliana, esa noche me enteré que mis amigas del colegio harían una pijamada por el cumpleaños de una de ellas, de Lucía, yo estaba invitada, pero aún le tenía que avisarle a mi mamá, me acerqué a mi madre para hablar del tema, pero me dijo que esta noche no porque me tenía que quedarme a cuidar a mi hermana menor, ya que ella tenía que ir a visitar a mi abuela que estaba un poco mal de salud, y regresaba mañana en la mañana, en eso, se me ocurrió una excelente idea, le dije a mamá que no quería pasar la noche en esa casa y que si me mandaba, haría los mandados por toda una semana, al final ella aceptó, pero tenía que llevar a mi hermana menor conmigo, eso no sería problema, mi hermana conocía y se llevaba bien con todas mis amigas.

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Partimos para su casa y cuando llegamos, saludé a mi amiga y a su madre. Entramos a la habitación con mi hermana y mi amiga, todas las que habían sido invitadas estaban ya ahí, éramos 4 en total (Ariana, Lucía, mi hermana y yo), y habían 2 camas, dormiríamos apretadas pero bueno, vimos películas de terror, comimos palomitas de maíz, chocolates, cola y cosas así. Justo cuando nos íbamos a dormir, Lucía comentó que había encontrado un tablero llamado “La Ouija” mientras su madre y ella limpiaban el sótano de la casa. Yo sabía cómo jugarlo, porque había visto muchas películas relacionadas con eso, pero no me atrevía a hacerlo, pero Lucía sí, entonces comenzamos a jugar…Colocamos nuestros nombres atrás del tablero y cuando ya empezamos Lucía preguntó: “¿HAY ALGUIEN AQUÍ CON NOSOTROS?”, de repente la plancha comenzó a moverse en la palabra “SI”, todas nos asustamos pero pensé que alguna del grupo la había movido, así que todas se calmaron, seguimos y la siguiente en preguntar fui yo: “¿PUEDES DARNOS UNA SEÑAL?”, cuando la plancha comenzó a deletrear de manera rápida la palabra “P-E-L-U-C-H-E”, me confundí un poco, pero mi hermana parecía estar helada viendo algo en la pared, estaba viendo un PELUCHE que estaba en la estantería de libros que tenía Lucía y se estaba moviendo de un lado a otro, mi hermana gritó y yo le puse la palma de mi mano en su boca. Seguimos preguntando y yo fui la siguiente, otra vez “¿CUÁL ES TU COLOR FAVORITO?”, sabía que era una pregunta tonta pero nadie se atrevería a preguntar. Se deletreo la palabra “R-O-J-O”, seguimos jugando y yo pregunté “¿TU SIGNO FAVORITO?”, se deletreo la palabra “C-R-U-Z” y por último, “¿TU NÚMERO FAVORITO?” y se movió en el “3”. Luego de estar jugando por un largo tiempo me empezó a arder el lado derecho inferior de mi barriga. Me alcé la blusa y me di cuenta que se trataba de sangre saliendo de ahí, mis amigas se asustaron mucho y una de ellas me prestó una toalla para limpiarme, cuando terminé y me aseguré de que ya no saliera sangre, dejé el pañuelo a un lado, observé bien la herida y vi claramente que tenía cortadas que escribían tres cruces en color rojo, me asusté y grité–¡Ya no quiero jugar!-miré al tablero y pregunté “¿PODEMOS SALIR DEL JUEGO?”, la plancha se movió hasta la palabra “NO”, pero yo no le presté atención a eso y mis amigas tampoco, moví la plancha hasta la palabra “ADIÓS” y Lucía llevo el tablero afuera de la casa…

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***

Cuando me desperté en la mañana, me di cuenta de que había sido la primera, desperté a Lucía y a Ariana, pero dejé a mi hermana dormir tranquila, ya que no le gusta que la levante porque se pone de muy mal genio. Mientras alistaba mis cosas en el bolso, alguien susurró mi nombre a mis espaldas. –ELYANA…..Me asusté mucho y me di la vuelta inmediatamente, pero no había nadie y mis amigas ya estaban todas en la sala para desayunar, incluyendo a mi hermana que ya había despertado, intenté ignorar todo pero no pude porque minutos después escuché que algo en la habitación se cayó, se trataba de una fotografía de Lucía esta vez me asusté más, pero para olvidarlo fui a la sala a desayunar con las demás.

***

Cuando ya era de tarde, tipo 2:30p.m. Llamé mi madre para que viniera por mí, ya que mi casa quedaba muy lejos al igual que la de Ariana Después de 10 minutos esperando, llegó mi madre y le dije que llevara a Ariana a su casa, ella aceptó sin ningún pretexto.

Cuando estábamos frente a nuestra casa, me bajé del auto y entré para darme una buena ducha, me metí a la bañera y me quedé ahí por unos 20 minutos, cuando salí, busqué en mi armario ropa qué ponerme, ya que mi mamá quería ir de compras, me paré en puntillas para alcanzar lo que estaba en la parte superior de mi armario y lo que ví, me dejó helada…

El tablero estaba frente a mis ojos, era el mismo, tenía los nombres escritos atrás, tal y como lo habíamos hecho, pero… ¿cómo pudo llegar aquí?, era imposible que hubiese podido llegar a mi casa.

Le pedí a mi mamá que me llevara nuevamente a la casa de Lucía, tenía que contarle esto. Me dejó en su puerta y dijo que volvería por mí dentro de 1 hora, saqué mi celular para marcar su número y decirle que me abra. Me contestó rápido y dijo que ya me iba a abrir, esperé y cuando me abrió me saludó y me invitó a pasar, entré rápidamente y ella notó que estaba asustada. –¿Qué te sucede?-Me preguntó –El tablero- Le dije -El tablero está en mi casa – Ella se quedó un poco asustada y a la ves confundida. –Creo que debes calmarte– Dijo buscando algo en su cajonera –Ten, tómate esto para que te tranquilices – Dijo ofreciéndome calmantes. Me los tomé rápido y dejé el vaso en el filo de la cajonera, le di la caja de calmantes, ya que no me los había tomado todos, ella volvió a abrir su cajón, pero ésta vez frunció la frente, sacó un papel en color café y lo leyó con la mirada. –¿Qué dice? – Le pregunté, pero no me respondió, así que le arrebaté el papel y lo leí “NO DEBIERON DESOBEDECER, PAGARÁN POR ESTO”, me asusté, ya no sabía qué hacer esto estaba yendo muy lejos…

(lee la 2da parte del cuento de la ouija aquí) Si el enlace no funciona es porque aún no se publica el cuento. Se publicará el día de mañana a más tardar.

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