Leyendas de Terror Cortas

Leyendas celtas de terror

La cultura celta es sin duda una de las más interesantes del mundo y cuenta con un folclor fascinante del que han surgido numerosas historias de horror, inspiradas en criaturas fantásticas y misterios. A continuación, vas a conocer cinco leyendas celtas de terror provenientes de la región de Irlanda, perfectas para contar en una noche oscura y tenebrosa.

El Dullahan

Los cuentos de jinetes sin cabeza son comunes en muchas culturas, e Irlanda no es una excepción. La leyenda dice que en ciertas fiestas macabras, como la de Halloween, este fantasma aterrador se aparece montado sobre un siniestro semental negro. Cada vez que se para, alguien muere.

Si tienes la suerte de ver pasar a este espíritu, te arrojará un cubo de sangre o te dejará ciego de un ojo. Pero si se detiene ante ti, te sacará el alma del cuerpo, llevándote a la tierra de los muertos.

La única salvación es saber que el Dullahan se siente aterrorizado por el oro, e incluso la cantidad más pequeña podría asustarlo y salvarte la vida. Así que recuerde: si alguna vez viajas a Irlanda, no salgas después del anochecer y si tienes que salir al exterior, ¡no olvides llevar oro!

La Banshee


La mayoría de los irlandeses recuerdan haber escuchado por primera vez a sus abuelos sobre la Banshee. Esta leyenda es una de las más aterradora y conocidas dentro del folclor celta.

También conocida como Bean-Sidhe, que significa «mujer hada», la Banshee es un espíritu melancólico que anuncia la muerte de un miembro de la familia. Siempre es vista por un ser querido, nunca por quien está a punto de morir, que solo escuchará un llanto agudo y espeluznante a través de la brisa nocturna, que le helará la sangre, advirtiéndole que su fin está cerca.

Se dice que cada Banshee lamenta la muerte de una familia en particular. Y, aunque no es un espíritu amenazador, el terror atormenta a los que yacen en sus camas escuchando el aullido del viento, esperando ese lamento desesperado.

El vampiro de Derry

En Derry, en un distrito conocido como Slaughtaverty, hay un montículo cubierto de hierba llamado Dolmen de O’Cathain, marcado por un solitario árbol de espinas. Se dice que un vampiro está fue encerrado en su interior.

En el siglo V, habitaba en Derry un cacique de nombre Abhartach, era famoso por su carácter vengativo y la crueldad que mostraba hacia los lugareños. Tenía una apariencia deforme y se rumoreaba que era un mago malvado.

Cuando murió, la gente, aliviada, lo hizo enterrar de la manera que correspondía a un hombre de su rango. Sin embargo, al día siguiente del entierro, su cadáver se levantó de la tumba y reapareció en la aldea, exigiendo un cuenco de sangre humana fresca o las consecuencias serían terribles. Los aterrorizados aldeanos se dirigieron a otro cacique local, Cathain, y le pidieron que matara a Abhartach.

Cathain lo mató tres veces y después de cada asesinato, el espantoso cadáver de Abhartach volvió a la aldea en busca de lasangre.

Finalmente, Cathain consultó a un ermitaño cristiano santo para saber como destruirlo. Este le reveló que tendría que matar a Abhartach con una espada de madera hecha de tejo, después tendría que ser enterrado cabeza abajo, cargado con una piedra pesada. Finalmente, debía trazarse un círculo alrededor de su tumba, en el que se plantarían varios arbustos con espinas. Siguiendo estas instrucciones, Cathain se deshizo de Abhartach para siempre. Hasta el día de hoy, los lugareños evitan subir por el montículo, especialmente después del anochecer.

Hell Fire Club


Esta construcción en ruinas se encuentra en lo alto de una colina en las montañas de Dublín. Originalmente era una tumba que se remontaba al Período Neolítico -4500 – 2000 a.C.- una reliquia repleta de historia.

A lo largo de los siglos, en el sitio se levantó un pabellón de caza construido por el adinerado orador Connolly, y después de su muerte pasó a convertirse en el Hell Fire Club, un club privado en el que la gente adinerada se reunía para beber y practicar el libertinaje.

Se dice que una noche, un viajero que escapaba de la tormenta invernal logró refugiarse en el cálido pabellón de caza. Compartió con los miembros un juego de póquer, solo para revelar su verdadera identidad cuando otro jugador se agachó en el suelo para recuperar una de sus cartas caídas, notando que tenía pezuñas en lugar de pies humanos.

Algunos dicen que a la mañana siguiente, el sitio se quemó hasta convertirse en cenizas, dejando solo la fachada que permanece hoy en pie. Las únicas señales en los alrededores nevados eran las marcas de los cascos del diablo, que se alejaban de la ruina.

El Castillo de Malahide

Esta gran mansión, que data del siglo XII y está ubicada en el tranquilo barrio de Malahide en Dublín, contiene una gran cantidad de historias espeluznantes. Las más famosas son las leyendas de Puck y la Dama Blanca.

Puck fue un bufón de la familia que vivió en el castillo durante el siglo XVI. Al enamorarse de una parienta de Lady Elenora Fitzgerald; quien más tarde sería encarcelada debido a su espíritu rebelde, Puck se enfrentó con su destino. Una noche de invierno, lo confundieron con un intruso y lo apuñalaron hasta matarlo. Hoy recorre los pasillos en busca de su amada, esperando siempre su liberación.

La Dama Blanca es una historia trágica. Durante generaciones, los huéspedes y propietarios de la mansión se han quedado impresionados por el gran retrato de la dama que viste de blanco, colgado en el Gran Salón. Su mirada es sumamente melancólica. Nadie conoce su verdadera identidad, ni la del artista que la pintó. Sin embargo, la tristeza en sus ojos es innegable.

Se dice que todas las noches aparece en Malahide y recorre los pasillos en busca de algo desconocido, pero muchos avistamientos de ella se han registrado a lo largo de los años.

¿Te gustaría conocer más leyendas celtas de terror como estas en el futuro?

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