Mami, perdóname…

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Cuento enviado por Natalia Olivares (fan del blog)

Un día del año 2003 en marzo un lunes cualquiera en un pueblo por el sur de Guatemala, estaba Marisa, un ama de casa haciendo sus tareas domésticas…

Ella era madre soltera de un niño un poco conflictivo llamado Federico, de 9 años de edad a veces se peleaba con algún camarada de clase y estaba harta la madre de ir por ello muchas veces al despacho del director de la escuela para hablar a los profesores de la mala conducta de su hijo.

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Terminó pronto de limpiar casi toda la casa pero para su sorpresa al pasar al cuarto de su niño Federico lo encontró ahí, serio, pálido mirando por la ventana, y con una gran cicatriz en la frente.
La señora entre sorprendida un poco enfadada le preguntó por que no anda va estudiando a esas horas por la escuela como siempre, o si se peleaba con alguien y casualmente lo echaron a su casa, lo botaron del colegio; más el niño solo alcanzaba a responder una y otra vez “Mami, perdóname, por favor, perdóname yo te quiero mucho”.

Cuando al fin Marisa le quiso contestar llamaron a la casa y la madre tuvo que bajar al salón malhumorada para tender el teléfono….era el director de la escuela y la dijo que su hijo muchas horas antes en el recreo jugaba al escondite con los amigos pero al distraerse tropezó por una tapia muy alta y al caer se rompió el cráneo entero, murió en el acto.

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Ese día la madre no se lo perdonó nunca y al colgar,antes del entierro de su hijo intentó buscarlo como antes pero no lo encontró ni en su cuarto donde se apareció por última vez….ya solo quedaban gotas de sangre donde el estaba antes y una voz en la lejanía de ultratumba resonó una vez más en la lejanía, desde la ventana abierta….”Mami, perdóname, yo tkm”:

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  1. Despues de una fiesta en casa de los Roghbood, mis pedres mi hermano pequeño y yo ya nos habiamos ido a la cama y pues hasta esa hora, yo estaba durmiendo, hasta que un grito horroroso me ataco el alma y di un salto en la cama. Me sente en la cama con las gotas de sudor recorriendome el cuerpo entero, supuse que ese ruido habria sido una mala pasada de mi conciencia a pesar del sueño y pues, me heche a dormir de nuevo. La noche siguiente escuche el mismo grito infernal, pero esta vez mas cerca. No hice caso y volví a cerrar los ojos. Pero la noche siguiente, eso fue a mas y la siguiente a mas. Hasta que lleno de rabia me levante despacio con una linterna en la mano. Me dirigí a la cocina y vi una Mancha roja en la nevera. Fui avanzando un poco mas y vi un cuerpo en el suelo, hasta que corriendo fui a ver que era aquello o quien. Llena mi cara de lagrimas, vi que era mi madre tumbada en el suelo de la cocina sin vida. Me agache a ver que pasaba llorando, cuando se me cerraron los ojos de nuevo. Cuando desperte, estaban celebrando el funeral de mi madre en el jardin, cuando se escucho un frenazo y un golpetazo. Era mi hermano, atropellado por el autobús que deberia haberle recojido para ir al instituto. Vaje corriendo y, al apartar la mochila del lado del cuerpo palido y sangriento de mi hermano, se me volvieron a cerrar los ojos. Cuando volví a despertar me quede en la cama quieto, sin moverme a ver si se oía algo, pero no. Me puse en pie y cuando me Levante me dirigí a la cocina a prepararme el almuerzo. En aquel momento no se me cerraron los ojos, empece a chorrear agua, y mas agua. Cuando me mire los brazos, me di cuenta de que aquel liquio pegajoso no era agua sinó sangre. Segui mirando a mi alrededor y me di cuenta que tenia un cuchillo atravesandome el vientre. Mareado y sin apenas una vision clara, me dirigí al garage a ver a mi padre cuando le vi metiendo cuerpos sin vida en el maletero de la furgoneta del Trabajo. Empece a temblar y me agache en la pared. Mi padre se dio cuenta y se dirigio a mi con una mascara orrible y un cuchillo lleno de sangre. Venia dispuesto a clavarmelo en el cuello cuando mi subsconciente me hizo sacarme de golpe el que llevava yo en el vientre, y se lo tire a el. El cuchillo con una punta estremecedora le atraveso un ojo y cayo por detras del cuerpo arrodillado de mi padre.

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