Categoría -Cuentos de Terror de Uruguay

En Uruguay, relatos como las leyendas y los creepypastas han ganado una gran popularidad, demostrando que su gente también tiene un lado oscuro al que le gusta lo perturbador. No es de extrañar que algunas personas tomen inspiración en esta clase de relatos, e incluso en algunas cosas que les suceden en la vida cotidiana, para inventar toda clase de ficciones espeluznantes.

Aquí vas a poder leer los mejores y más macabros cuentos de terror que nos envían por nuestros lectores uruguayos. Si te consideras un verdadero fanático o fanática del género, y tienes ganas de leer algo distinto, te recomendamos descubrirlos.

Recuerda que en nuestra web puedes encontrar no solamente varios cuentos de terror de Uruguay, sino también leyendas, mitos, historias paranormales, cuentos cortos y cuentos largos, además de otros relatos que no te dejarán dormir y que transcurren en estas tierras de Sudamérica. Entra solo si eres valiente.

Cuentos de Terror de Uruguay

El sacrificio de Fernando Veloz Sensual

Era sábado 16 de Abril, Sábado Santo, cuando apareció un cadáver del sexo masculino en el famoso Parque Roosevelt. El cuerpo estaba desnudo y ensangrentado, presentaba múltiples heridas de arma blanca, así como evidencias de abuso en su zona anal, glúteos y muslos. Estaba claro que el hombre había...

Cuentos de Terror de Uruguay Historias de Amor de Terror

El árbol del prado

Esta leyenda es una de las más famosas e impactantes que existen en Uruguay, pues habla del amor, el odio y la pérdida. Cuentan que durante los años 30, en el famoso parque del Prado, se conocieron dos jóvenes que se enamoraron al instante. Pero sus diferencias sociales eran abismales. Ella...

Cuentos de Terror de Uruguay Cuentos Latinoamericanos

La madre fantasma

La carretera que va de Salto, Uruguay, y Río Grande do Sul, Brasil, es un lugar en el que han ocurrido bastantes cosas extrañas. Aquella noche, Hernán era uno de los tantos conductores que viajaban por la frontera, ansioso por llegar a su destino. De pronto, notó como una mujer hacía señas...