SUEÑOS DESDE EL INFIERNO

Publicado por JEAN PAUL ALEXANDER GUEVARA

Enviado por: JEAN PAUL ALEXANDER GUEVARA desde VENEZUELA

“Como su nombre lo dice la siguiente historia no trata sobre algo físico pero si delicado los sueños son de doble filo cuando se sienten reales y aun más cuando se convierten en pesadillas, cabe destacar que todo es pura ficción espero que les guste… ATTE: Jean Paul Alexander Guevara”

Era una noche fría como ninguna otra, estaba llegando de trabajar, mi nombre es Gerardo Brizuela y aunque en Venezuela casi todo el tiempo es verano había un frío terrible, busque una muda de ropa, unos pantalones deportivos y una sudadera, me las lleve al baño para darme una ducha con agua caliente para quitarme el frío y poder también relajarme y olvidar el estrés del trabajo, mientras que me duchaba cerré los ojos por un breve momento y pude ver un rostro aterrador por un instante, de la sorpresa no pude apreciar las facciones del rostro pero al abrir los ojos me di cuenta de que tan solo fue un instante en el que cerré los ojos me dije a mi mismo.

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– ¡Nahh! ¡Gerardo, Gerardito! esos deben de ser cosas mías, debe de ser el cansancio mejor me salgo de la ducha y me visto porque si me quedo dormido acá capaz hasta me resbalo y chao pescado, allí quede es mejor irme a dormir.

En eso salí del baño y veo a mi novia acostada abrazando mi almohada con el teléfono en la mano esperando mi llegada pero de tanto esperar quedo rendida bajo la irresistible suavidad de mi almohada de plumas de ganso que tanto ahorre en comprarla, parecía un ángel me daba pena despertarla pero mi sueño podía más así que la arrime y le dije.

– Ya llegue mi amor por favor dame un lado llegue, estoy cansado quiero dormir.

En eso ella voltea con los ojos entrecerrados y a duras penas trata de responder se termina arrimando y luego el sueño la vuelve a vencer, me acuesto nos arropo a los dos la abrazo al punto de tenerla entre mis brazos y poder tener mi oído cerca de su respiración que siempre reconforta mi corazón cuando estoy cansado, en eso cierro mis ojos y desde ese momento todo comenzó…

Mis ojos se abrieron en unas calles vacías sin personas, sin nadie con quien hablar solo la brisa y el eco de mis pisadas que resonaban por todos los edificios, podía sentir todo pero tenia en claro de que todo era un sueño, decidí tomar una ruta para ver que había, caminando dos cuadras hacia adelante pude girar mi vista y ver un parque hermoso, no me puedo imaginar un parque así en Venezuela era algo de otro mundo, decidí atreverme y acercarme en eso cuando estoy apunto de llegar todo se convierte en una pradera muy hermosa pero había una mujer hermosa con un traje elegante con corbata y su respectivo saco, la mujer tenia volteado su rostro como mirando hacia algo fijo, en eso me acerco a ella y se me ocurre tomarla del hombro, cuando se voltea su rostro era muy hermoso rubia, ojos grises y una piel lisa y blanca porcelana, sentía que si la tocaba iba a tocar algún tipo de divinidad cuando de pronto su rostro hermoso se vacía y termina siendo una mujer sin rostro, sentí como todo mi cuerpo se erizo y como mi corazón se aceleraba la mujer se abalanza y me toma de los pies casi de forma inmediata y me hace caer en eso todo cambia a mi alrededor, la chica desaparece.

Sentía miedo, no podía ni hablar y lo peor no podía despertar, todo se sentía real alrededor había puros caminos de roca y carbón, ríos de magma y cuando veo que algo cae de forma muy salvaje al magma, mi mirada se elevo y pude ver que eran personas que caían al magma hirviendo, estos se derretían se veía como quedaban sus cuerpos, el tejido muscular y los huesos y estos tratando de salir, gritos agonizantes, ecos de sufrimiento se escuchaban, miles de idiomas pero lo peor era como ver como su pellejo se derretía, luego su carne para terminar solo con sus huesos y aun así luchaban por salir de la lava, quede mudo con ganas de salir de allí pero no despertaba, sentía el calor era inaguantable, no me imagino que se debe sentir estar en el lugar de esas pobres personas, en eso aparece un señor con una mirada imponente con los cabellos negros, blanco y un traje negro y unos ojos azules, era muy alto en eso aparezco en un lugar con cabezas humanas colgando, se veía parte de la columna goteando sangre pero lo peor de todos estaban gritando, sufriendo en eso me di cuenta de algo.

-. ¿Estoy en el infierno?

El hombre vuelve aparecer de la nada con unas sillas en su mano las coloca una enfrente de otra y me ofrece sentarme, en ese momento para no terminar como las cabezas termine haciendo caso de forma inmediata.

-. Gerardo mucho gusto ¿sabes quien soy?

Me quede mudo sin saber que decir, por mi mente solo paso “¿El diablo?” y fuese como si fuese leído mi mente.

-. Exacto Gerardo, aunque prefiero que me llames Lucifer, esa palabrita de diablo es muy vaga hasta a los inútiles le llaman así, estas acá para que veas todo lo que te toca, eso que viste apenas era una cuarta parte del infierno, sin muchos rodeos quiero tu alma, quiero que me des tu cuerpo y hacerlo mio, si no, nunca despertaras.

En eso me quede petrificado y pensando en que hacer y de pronto tomo con sus manos a una persona del río de lava y lo puse en el piso enfrente de mi, me demostró como se le salían los ojos, en esos momento vomite y luego pude ver como el cuerpo del suelo se abalanzo sobre mi y solo pude sentir como mi cuerpo ardía, cada vez que se acercaba a mi una parte de donde me tocaba se derretía sentía un dolor indescriptible, como si te pegaran un fierro hirviendo en el cuerpo y Lucifer con una sonrisa muy picara me dijo.

-. Apresúrate o te derretirás durante toda la eternidad con el cuerpo de ese pobre hombre.

Al ver como mi cuerpo se derretía poco a poco me paso algo por la mente, decirle que no y encomendarme a dios.

-. ¡No, me encomiendo a dios, tengo a mi pareja que la amo demasiado y muchas personas que me aman no puedo darte mi cuerpo!

Se me queda mirando con una cara asesina y me dice lo siguiente.

-. ¡Esta bien! pero como me mencionaste a dios en mi casa solo te puedo decir algo ¡antes de despertar sufrirás un sin fin de dolores semejantes a los que sientes!

Mi cuerpo paso por varios tipos de sufrimiento, el primero sentí como si me fuesen arrancado los brazos, escuchar el sonido que gorgoteaba de mi sangre solo intensificaba el dolor, podía ver como mis brazos colgaban los huesos rotos sobresaliendo de ellos, luego sentí como arrancaron mis ojos de raíz, sentí como salía la sangre de los ojos, el dolor era tan intenso que no podía ni oler, después fueron los dientes hasta que algo atravesó mi pecho y sentí como mi corazón salio de mi cuerpo, podía escuchar los latidos, sentía los chorros de sangre que se regaban por todas partes, sentí que moriría pero luego escuche la voz de mi novia.

-. ¡Gerardo, Gerardo! ¡despierta por amor al cielo!

Mis ojos se abrieron sin dudar un segundo cuando vi el rostro de preocupación de mi novia, me di cuenta que no estaba en el apartamento, estaba en el hospital y al fondo de la habitación estaba Lucifer con una sonrisa y desapareció, le pregunto a mi novia.

– ¿que hago acá mi amor?

Ella con una sonrisa de alivio me contesto.

-. ¡ Tuviste un infarto mi amor!

En eso me asuste un poco debido a que si estuve en el infierno y lo que pensaba era un sueño en realidad era real, estuve en el infierno en persona, por poco muero y quedo en ese sufrimiento eterno.

-. Amor no pienso irme jamas, no se lo dejare fácil a Lucifer.

Con eso sonreí y me quede en cama, luego un día después me dieron de alta y pude estar en el apartamento y pensar en algo importante, disfrutar mi día a día ya que uno no sabe que puede llegar a suceder, el sufrimiento, la agonía del infierno es algo que ni en vida se compara.

“Espero que les gustase este cuento, lo peor que puede suceder es que el mismo Lucifer te ponga las cuentas claras sobre nuestras vidas, no solamente tú decides si vives o no, el diablo te buscara en cuanto tú vida este a una micro-distancia de terminar incluso hasta puede ser más rápido que la mismísima muerte, cuídense y no le den el gusto al diablo”

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